AROMÁTICAS

Romero copia

Estábamos terminando la ruta y nos paramos a realizar las enésimas fotos del último paraje cuando una de mis acompañantes se acercó a una mata de tomillo, pasó sus manos varias veces por ella, se las olió una y otra vez, me miró sonriendo y dijo: “cuánto me gustaría disfrutar de este olor más a menudo”.

Me pidió la navaja y cortó unas ramitas (que no arrancó) y se las guardó en el bolsillo cuidadosamente guardas en un pañuelo. Cuando llegamos donde teníamos aparcados los coches, se acercó con otras personas participantes en la ruta senderista y me dijeron: “la próxima excursión nos tienes que llevar a Mariola, a oler estas maravillas”.

El sureste español posee la flora espontánea más rica en plantas aromáticas de Europa, lo que ha permitido que la Comunidad Valenciana tenga una larga tradición en su uso y comercialización. En particular, la provincia de Alicante tiene el privilegio de contar con algunas de las zonas más importantes en cuanto a botánica se refiere.

La red de senderos de la provincia es suficientemente amplia para adentrarnos en la flora alicantina para admirar las formas, colores y olores de nuestras plantas silvestres que reflejan miles de años de evolución y de adaptación a la riqueza del ecosistema mediterráneo que, a veces, es duro, pero que es portador de una riqueza biológica sin igual.

Tomillos, romeros, salvia, espliego, “pebrella”, cantueso, y muchas más, son plantas aromáticas que podemos disfrutar en los montes alicantinos e impregnarnos de su olor y colorido; plantas que, además se han adaptado perfectamente a las condiciones severas de su hábitat, desempeñando un papel ecológico inequívoco.

Caminando por estos senderos tomamos conciencia del valor de estos elementos naturales que forman parte de nuestra cultura y de nuestras tradiciones. La biodiversidad que encierran los espacios naturales alicantinos tanto los cercanos a la costa como los del interior es enorme y nos demuestran la vinculación esencial que existe entre las plantas y los seres humanos.

Los caminos y sendas permiten contemplar la variedad y riqueza de la botánica; sólo en Alicante tenemos 33 microrreservas de flora y 8 parques naturales y varios espacios protegidos.

No podría decir cuál de todos estos parajes me gusta más o recomendaría, porque todos son interesantes y tienen algo especial. No obstante, por su extensión y, por tanto, la posibilidad de conocer más especies, destacaría la Font Roja, el Montgó y la sierra de Mariola.

Son lugares que hacen la delicia de cualquier persona amante de la naturaleza por la ingente diversidad de especies vegetales –muchas, endémicas- que viven en estos parques arropadas de pinos, carrascas, arces, fresnos o coscojas.

No podemos olvidar que muchas de las plantas aromáticas tienen además, propiedades curativas que se han venido usando desde tiempos pretéritos; a las nombradas anteriormente les añadiríamos algunas otras como el díctamo, el rabo de gato, el té de roca o la santonica.

Aprovechemos esta oportunidad de poder apreciar estas plantas maravillosas que guardan tanto en su interior y que lo desprenden generosamente para nuestro disfrute.

Acerquémonos a ellas con respeto y pasemos la mano suavemente por sus hojas y tallos; quedémonos con la impresionante fragancia que atesoran las plantas aromáticas de los montes alicantinos.

Autor: Luis Alfonso García Aragonés

Publicado en diario INFORMACION el 29-02-2012

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